Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz


Aquella campaña del gusano de la manzana podrida

José María Pérez Vicente
Abogado

En 1982 se produjo la victoria de los socialistas en las elecciones generales. Era la primera vez que la izquierda accedía al Gobierno de España tras la República. La patronal se opuso a dicho acceso con una campaña publicitaria de desprestigio que superó todas las previsiones. Sobre el origen de aquella campaña poco se ha escrito porque poco se sabe. José María Pérez Vicente, ahora jubilado pero que ha realizado la mayor parte de su actividad profesional vinculado al mundo empresarial almeriense, desvela, 32 años después, algunos pormenores de aquella campaña.

Campaña del PSOE
Esta noticia es de hace la friolera de 32 años. Mayo de 1982. Yo era un joven directivo empresarial de la patronal de Almería, colaborador y cofundador con otros muchos en su día (1977) de CEOE y CEPYME, trabajando profesionalmente para que la transición democrática se hiciera también en el mundo empresarial al unísono que en el político y social, en mi caso de la mano de Agustín Rodríguez Sahagún, aunque también me unió una gran amistad con José María Cuevas y el aprecio de Carlos Ferrer Salat.

Un día de mayo de 1982 me llamaron de Sevilla (algún día explicaré quiénes estaban implicados en esto) para decirme que me mandaban un paquete con carteles para publicidad de una campaña institucional contra el PSOE que había diseñado en Madrid el equipo de la empresa Gades (Analistas Industriales) de la mano de un tal Pedro Arriola, supuesto colaborador de la CEOE.

Tan pronto vi el cartel exhibiendo una manzana podrida, de la que salía un gusano, simbolizando al PSOE, me negué a su distribución en Almería, como querían que se exhibiera en los escaparates de todos los comercios, empresas y lugares públicos, y devolví el paquete intacto por la misma agencia a Sevilla.

Fue en la única provincia de Andalucía en donde dicho cartel no se dio a conocer a pesar a todas las presiones habidas y por haber que recibí para ello, aunque el resto de la campaña diseñada por Arriola con la previa recaudación de fondos de las empresas para financiársela no se pudo evitar. No podía comprender que a un partido democrático, legal, amparado por le Constitución, podría ya considerársele una manzana podrida, cuando además Felipe González en 1979 había renunciado al término “marxismo” en sus estatutos.

Luego difundieron la maledicencia entre el mundo empresarial de entonces, para desacreditarme sin duda, de que yo era socialista entre otras cosas supuestamente negativas para determinadas mentalidades de entonces, y por eso me había opuesto a la distribución de dicho cartel, que finalmente fue anulado por la Junta Electoral.

S
u inspirador y promotor fue el tal Pedro Arriola, asesor y sofrólogo de cabecera del actual presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy Brey, al que posteriormente tuve la oportunidad de tratar personalmente en Santander con motivo de una huelga de Sniace, pero es otra historia.

Puedo contar bastantes más cosas, pero poco a poco, conforme las circunstancias las devuelvan a la actualidad, que todo llega.