Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz


David Bisbal y Raquel Jiménez: al fin se les ha podido ver juntos

Juan Folío
La Opinión de Almería

Su reconciliación estaba confirmada por ambos, pero jugaban con los periodistas al ratón y al gato. Pero tanto escondite no se podía mantener por mucho tiempo. ¡Y por fin se les ha podido ver! Por fin, David Bisbal y Raquel Jiménez han posado juntos para un fotógrafo, aunque fuera para una foto de uno de sus fans.

Raquel y David, con los dueños del Restaurante 'Nandos',
de Almandralejo (Badajoz), a donde acudieron con sus hijos Gael y Ella

Lo cuenta el diario Hoy de Extremadura en una información que firma Evaristo Fernández de la Vega. La pareja hizo ayer una parada en el restaurante 'Nandos' de Almendralejo para disfrutar de un pescado y unas almejas.

El artista eligió ese local, según el periódico, tras buscar en el GPS un sitio donde comer. Llegó cubriéndose la cabeza con una gorra que sólo se quitó en el momento de fotografiarse. Eligió una mesa que estaba a la entrada y casi pasó desapercibido. «Es muy tímido», explicó Miguel Ángel Pozo, uno de los hermanos que dirigen este céntrico restaurante.

Junto al cantante y la modelo iban los hijos de ambos. Bisbal volvía de Sevilla y dejó su firma en el libro de visitas. «Se ha ido encantado y nos ha dicho que volverá». Antes de irse, ambos se fotografiaron con Miguel Ángel y sus hermanos Paloma y Fernando Pozo Calderón.

Antonio López Romero, periodista: "Mis inquietudes están en Adra"

Antonio Torres
Doctor en Periodismo

Antonio López Romero es el periodista que sabe de dónde viene. Trabaja en Sevilla en Renfe, primero, y ahora en Adif. Mira, escribe y siente sobre Adra, la ciudad que le vio nacer. Su vocación por la investigación le ha llevado a publicar varios trabajos que aportan conocimiento científico a la historia de su ciudad.

López Romero presentó en agosto su último libro en el que recorre un siglo de historia de su ciudad. El puerto de Adra 1911-2011 abarca desde el primitivo proyecto con una inversión de cuatro millones de las antiguas pesetas hasta la finalización de las obras de la Junta de Andalucía, por un importe superior a los 11 millones de euros, que han llevado la modernidad a un sector estratégico.

Antonio López Romero
López es un torbellino y ahora investiga sobre la figura del primer periodista conocido de Adra, Ramón Blasco, que trabajó para varios medios como La Crónica Meridional, el periódico que fundó Francisco Rueda López en la Almería de 1860.

Todoterreno. A este abderitano de 52 años, padre de dos hijos, lo conocí en la redacción de la extinta Radiocadena, en los tiempos en la que el director era el añorado Antonio S. Jiménez Pajarero, exdirector de los Informativos de TVE en Andalucía.

Sus inicios en el mundo del periodismo los explica de forma sencilla: "Me gustaba la literatura y me topé con muchos escritores que comenzaron siendo periodistas. Además, aquella época de finales de los 70 en que comencé los estudios fue apasionante para el periodismo. Quería participar en todo aquello. Luego estaba además el tema de estudiar en Madrid, una ciudad mágica en aquellos tiempos, que estaba muy por delante del resto del país. El salto desde Adra a Madrid era de vértigo, pero no lo dudé ni un momento. Mi madre me apoyó sin reservas".

Lobby. Tras concluir la licenciatura de periodismo en Madrid en 1984, ese mismo año tuvo la suerte de comenzar a trabajar en Ideal de Granada. Luego, cerca de tres años en La Voz de Almería. De allí pasó a Sevilla, en marzo del 87, para trabajar como jefe de prensa de la Consejería de Agricultura y Pesca.

 Aprobó unas oposiciones para Canal Sur Radio, pero apostó por Renfe como jefe de prensa en Andalucía. Desde 2005 es el jefe de comunicación de Adif en Andalucía y Extremadura.

"He escrito varios libros sobre personajes históricos de Adra, tengo una página web cultural sobre mi pueblo y escribí un libro digital sobre la economía almeriense llamado El Camino del Lobby: El caso de Almería”.

 Apunta que eso se da en una provincia que necesita el tren como salida. "Aunque es cierto que al margen de presupuestos las obras del Ave comenzaron y tarde o temprano tendrán que culminar. Algo es algo".

 "En un gabinete de prensa", asegura, "no se firman las informaciones. Somos solo una herramienta para vender producto o gestión según los casos. Hay que estar preparado para asumir el cambio ideológico de quienes dirigen la empresa. La ideología del propietario marca también el trabajo pero no hay tantos vaivenes".

Documentarse. López Romero, en sus tiempos de periodista de calle, buscó la verdad desde el interior de un invernadero hasta la alfombra de una autoridad. "Pero en lo básico –subraya- la técnica del trabajo es la misma en ambos casos: documentarse, contrastar datos, rigor al escribir o hablar, destacar lo más importante. Ambas vertientes del periodismo se pueden ejercer con dignidad y profesionalidad".

La Operación Poniente cuatro años después

Iván Gómez
Jefe de Local de Diario de Almería

A primera hora de la mañana del 20 de octubre de 2009 un amplio despliegue policial tomaba el Ayuntamiento de El Ejido, detenía al entonces alcalde Juan Enciso, al interventor Pepe Alemán y a una veintena de personas, además de registrar varias subcontratas con las que tenía relaciones comerciales la empresa municipal Elsur. Estallaba la mayor trama de corrupción de la provincia, por la que se pueden haber malversado nada menos que 150 millones de euros de las arcas públicas ejidenses.

Una mañana ajetreada
Ríos de tinta brotaron sobre la vida y obra de los presuntos autores de delitos de cohecho, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad en documento mercantil y malversación de caudales públicos, entre otros, así como sobre sus conversaciones telefónicas cuando en marzo de 2010 se abre una parte del sumario tras once meses de secreto de las diligencias incoadas. Poco después llegó la libertad bajo fianza para Enciso, Alemán y los empresarios Juan Antonio Galán y José Amate -los últimos en salir de la prisión- y ya en enero de 2011 se libera casi la totalidad del sumario, el más extenso y complejo de la historia judicial de Almería y también el primero que se digitaliza. Más de 260.000 folios, casi 80 imputados, 13 testigos, 9 protegidos, 38 abogados y una veintena de procuradores en la misma causa.

Desde entonces, la Operación Poniente se ha ido apagando, pasando a un segundo plano informativo, y el interés se ha concentrado en el retraso de una instrucción judicial que en cuestión de tres semanas cumplirá cuatro años. Desde principios de 2011 todas las miradas están puestas en los profesionales de la Agencia Tributaria y su rastreo del dinero arrebatado a los ejidenses a través del cruce de datos de rentas, patrimonios, movimientos bancarios, cuentas y sociedades de los implicados en la red delictiva.

El Juzgado de Instrucción nº 2 de Almería sigue a la espera de los informes definitivos de la Agencia Tributaria y la judicatura (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y vocales del Consejo General del Poder Judicial) viene manifestando en repetidas ocasiones que no entiende la demora de un proceso que, a juicio del juez decano Luis Columna, no debería prolongarse más allá de tres o cuatro meses. Desde la Dirección General de la Agencia Tributaria (AEAT) han querido anunciar, a través de este periódico, que no hay ninguna parálisis, sino todo lo contrario.

Ya se han emitido ocho informes de avance y conclusiones provisionales y se están ultimando los informes periciales definitivos para entregarlos al instructor del caso antes de que finalice el año. Este organismo dependiente del Ministeri o de Hacienda y Administraciones Públicas aclara que ya a finales de 2009 se produjo la petición y designación de funcionarios de la AEAT en funciones de auxilio judicial del expediente. “A estas tareas se vienen dedicando desde esa fecha unos efectivos, dirigidos por un inspector de Hacienda del Estado, que suponen una porción muy relevante de la plantilla de funcionarios del Área de Inspección Financiera de la sede de Almería”, afirma Máximo Suchowolski, portavoz de la Agencia Tributaria.

Se requisaron cajas enteras de documentos
Desde finales de 2010, cuando culminó la organización de toda la documentación intervenida en papel, la AEAT tuvo que aportar también medios materiales y humanos para facilitar al Juzgado la labor de digitalización. Los documentos escaneados ascienden a más de 500 archivadores de aproximadamente 400 páginas cada uno. De manera que el equipo de auxilio judicial de la Agencia Tributaria, según indican, no pudo empezar a trabajar con la ingente documentación intervenida y digitalizada hasta julio del pasado año. Es más, ese mismo equipo ha tenido que copiar y analizar toda la información contenida en los soportes informáticos que fueron incautados, casi 1,7 millones de archivos repartidos en 78 dispositivos diferentes. De todos esos datos de la trama, ya se han analizado alrededor del 90%. Previamente, la AEAT ha depurado más de un tetrabyte, eliminando archivos de los sistemas operativos que no tenían relevancia alguna para la investigación.

De hecho, más de 4.000 conversaciones de las grabaciones telefónicas a los presuntos cerebros del entramado fueron descartadas porque sólo contenían detalles de la vida privada privada, e incluso íntimos, sin valor para la instrucción. Desde la Dirección General de la Agencia Tributaria destacan que la Operación Poniente se deriva de las investigación realizada por su Unidad de Planificación y Control en relación al grupo empresarial Elsur y sus relaciones con el Ayuntamiento de El Ejido.

“La operación tuvo como origen las investigaciones de la Agencia Tributaria y desde el comienzo los medios asignados han sido extraordinarios para la dotación de personal de la AEAT existente en Almería”, añade Máximo Suchowolski. En este sentido, han querido subrayar el “espíritu de colaboración” que han mantenido tanto en los medios humanos asignados como en la realización de tareas ajenas a su competencia y el escaneado de la documentación con el único objeto de impulsar el avance del proceso penal. Han hecho todo el trabajo sucio. El juez Jesús Miguel Hernández podrá abrir el juicio oral en cuestión de meses.

Mientras los grandes partidos en la provincia se enzarzan en batallas parlamentarias sobre el déficit de medios y recursos judiciales en la instrucción de la Operación Poniente, los propios magistrados han sido los que en los últimos meses han señalado a los informes de la Agencia Tributaria como causantes del retraso de un proceso que determinará la responsabilidad de los cerca de 80 imputados por cohecho, tráfico de influencias, falsedad en documento mercantil, blanqueo de capitales, malversación de caudales públicos y contra la hacienda pública en la mayor trama de corrupción de la provincia.

Los socialistas elevaron una iniciativa al Congreso de los Diputados el miércoles en la que instaban al Gobierno, en colaboración con la Junta, a dotar de los medios necesarios al Juzgado de Instrucción número 2 de Almería. En su Proposición No de Ley pedían un juez de refuerzo, así como la asignación de expertos de la Hacienda Pública y el Banco de España. El Grupo Parlamentario Popular rechazó la propuesta y optó por preparar una enmienda que no llegó a ser admitida por la parte proponente.

El PP entiende que debe ser el Consejo General del Poder Judicial el que debe determinar las medidas de refuerzo de la instrucción, con la adscripción de jueces y magistrados titulares de otros órganos mediante comisiones de servicio. Es más, los populares sostienen que se tuvo un juez de refuerzo hasta que el momento procesal lo requirió. A partir de ahí, todo lo demás han sido cruces de acusaciones sobre intereses ocultos de unos y otros porque la verdad -del juez- no se conozca.

Pero el reproche más relevante no ha partido de la clase política. Han sido los jueces los que han criticado el retraso de la causa achacándolo al peritaje de la Agencia Tributaria. Hace un par de semanas lo hicieron en una visita a la provincia cuatro vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Miguel Carmona, Pío Aguirre, Manuel Torres Vela e Inmaculada Montalbán manifestaron que harían llegar una petición de diligencia al organismo dependiente del Ministerio de Hacienda para la conclusión de los periciales, una queja expresada con anterioridad por el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Río.

El juez decano de Almería, Luis Miguel Columna, considera que “dos años es demasiado tiempo de espera de unos informes, lo razonable habría sido que llegaran en tres o cuatro meses”. En este sentido, aclara que “no se ha pedido ningún refuerzo, en cuanto lleguen se pedirá un juez de apoyo y más personal a Gobierno y Junta”.

Cronología de la Operación Poniente

Noviembre de 2007La Fiscalía Anticorrupción inicia la investigación. Da órdenes para que se empiece a investigar la presunta trama en torno a las subcontratas vinculadas a Elsur, empresa mixta del Ayuntamiento de El Ejido, y las relaciones de cuatro familias.

Abril de 2009. Autorizan las grabaciones. Las diligencias de la Fiscalía fueron judicializadas en abril, mes en el que la jueza Montserrat Peña acuerda la intervención telefónica de los terminales de los hombres clave de la presunta trama de una quincena de empresas.

Octubre de 2009. Intervención del Ayuntamiento de El Ejido y 21 detenciones. El día 20 de octubre la Policía interviene el consistorio, dónde recopila cajas de información y ordenadores, y también de varias empresas ligadas a Elsur. Los agentes detienen 21 personas, de las que finalmente seguirán en prisión durante un mínimo de ocho meses los empresarios José Amate y Juan Antonio Galán, el alcalde de El Ejido, Juan Enciso y el exinterventor municipal, Pepe Alemán. Los demás quedan en libertad bajo fianza o con cargos a los pocos días de su ingreso. Las detenciones se elevan después a 23.

Diciembre de 2009. Declaración voluntaria. El todavía alcalde de El Ejido pide declarar ante la jueza de forma voluntaria, pero ni con tres horas de confesión logra que cambie su situación procesal. De hecho, su abogado Paco Torres, pidió en dos ocasiones libertad provisional que fue denegada por la Audiencia Provincial al entender que existía riesgo de fuga o de destrucción de pruebas. El 28 de diciembre se produce la detención de los hermanos Lirola, por las relaciones de su grupo con Elsur, y consiguen eludir el ingreso en prisión con el pago de fianzas de 50.000 euros.

Febrero de 2010. Operación de Juan Enciso. El regidor ejidense se traslada a la prisión granadina de Albolote para su posterior intervención quirúrgica en el Hospital Virgen de las Nieves. La operación se realiza con éxito, vuelve a prisión.

Marzo de 2010. Levantamiento parcial del secreto de sumario. La jueza abre veinte tomos del sumario, unos 16.000 folios, con las transcripciones de las conversaciones telefónicas de los principales imputados en la trama de Elsur, grabadas desde abril de 2009 hasta el mismo momento en el que se produce la operación policial.

Junio de 2010. Libertad para Enciso. Montserrat Peña decreta el 15 de junio libertad bajo fianza de 300.000 euros para el alcalde de El Ejido. Un mes antes hizo lo mismo con el empresario Juan Antonio Galán. Pepe Alemán y José Amate siguen encerrados en la cárcel hasta el 29 de julio.

Los trabajadores de Unicaja no aceptan el plan de ajuste laboral

Emilio Ruiz

Unicaja, la única caja de ahorros que nos queda en Andalucía, ahora también convertida en banco con el nombre comercial de Unicaja Banco, se ha propuesto meter la tijera en las retribuciones salariales de sus empleados. Tiene el propósito es conseguir en dos años un ahorro de 51 millones de euros, el 20 por ciento del total de los costes laborales, equivalente a unos 900 empleos. Pero ni los empleados ni los sindicatos están por la labor.

Según Unicaja, este ahorro en los costes laborales es necesario por varios factores: el estrechamiento de márgenes que se está produciendo, el menor volumen de negocio, las crecientes necesidades de dotaciones y exigencias de capital impuestas por el Banco de España y el crecimiento de la morosidad, entre otros. “A pesar de que Unicaja no ha recibido ayuda pública, precisa reducir costes al igual que el resto del sector para no quedar en desventaja competitiva», manifiestan en la entidad. A juicio de Unicaja, «una disminución de costes y mejora de la eficiencia son imprescindibles para preservar la actual posición de solvencia y estabilidad de la entidad, así como para garantizar el futuro de la entidad».

El plan de ajuste presentado a los sindicatos pretende realizar una rebaja del monto salarial de los empleados en base a dos niveles de retribución: Una reducción del 6 por ciento para los salarios más bajos y un 9 por ciento para los más altos. Además, se produciría una congelación de las aportaciones de la empresa a los planes de pensiones, se establecería un plan de bajas incentivadas y otro plan de prejubilaciones para empleados mayores de 57 años. La empresa también ha puesto encima de la mesa la necesidad de establecer la movilidad geográfica entre sus empleados sin límite de kilómetros.

«Una propuesta así es lamentable e inasumible teniendo en cuenta la solvencia de Unicaja y sus beneficios. No nos lo merecemos. Estamos dispuestos a negociar medidas pero no peores que las que han ofrecido entidades rescatadas», señalan en fuentes sindicales, que consideran que una propuesta tan rígida no responde a una necesidad de la entidad sino a una previsión de resultados futuros adversos que no están fundamentados.

Los sindicatos, no obstante, no se cierran en banda. Están dispuestos a cerrar un acuerdo, pero no tan traumático que el propuesto por la empresa. Aceptarían el plan de prejubilaciones si la edad se baja hasta los 55 años. De esta forma, se podrían acoger unos 800 trabajadores. También piden un aumento del porcentaje de indemnización.

La caja ofrece para las prejubilaciones una indemnización que oscilaría entre el 58 y el 63 por ciento del salario bruto. Respecto a las bajas incentivadas, el ofrecimiento es 25 días por año trabajado y un máximo de 18 mensualidades para los mayores de 50 años, mientras que para los menores de 50 años serían de 30 días con 24 mensualidades de tope. Cantidades insuficientes en ambos casos para los sindicatos, que consideran que el porcentaje de indemnización debe ser en torno al 75 por ciento y el número de mensualidades debe ser de 48 con 40 días por año.

Las partes negociadoras tienen una nueva cita el 2 de octubre. Unicaja ha puesto fecha límite a las negociaciones: finales de noviembre. Si no hay acuerdo, dice, se recurrirá a lo establecido en la legislación laboral.

Unicaja es una de las empresas más importantes de Almería en cuanto a número de empleados. Se calcula que en torno a 500 almerienses reciben su nómina de la entidad ahorradora andaluza, en la que hace muchos años se integró Cajalmería, el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Almería.

‘El País’ se ocupa del papel de Almería en Andalucía

Lourdes Lucio
Marta Soler
El País

El diario El País dedica hoy toda la portada del suplemento Andalucía domingo a la ‘marginación’ de Almería para la Junta de Andalucía. Reproducimos a continuación las páginas 2 y 3 de dicho suplemento.

La chispa ha saltado y aún no se sabe si hay o no fuego, pero la formación del nuevo Gobierno andaluz ha generado por primera vez una reacción institucional en contra sin precedentes en Almería. El día que la presidenta de la Junta, la socialista Susana Díaz, dio a conocer los nombres de los nuevos consejeros se volvió a repetir la historia. Ninguno de Almería. Ha ocurrido siempre así o, mejor dicho, casi, casi siempre, pero en esta ocasión, además, es que era la única provincia que no tiene alguno. La sensación de esquina de los almerienses ha pasado a ser ya un síndrome.

El País del domingo, 29-09-13
“No sé si será cateto, pero esta cuestión va más allá de eso”, aprecia sin desdeñar el dato un alto ejecutivo bancario buen conocedor de la zona, que se pregunta por qué tampoco hay viceconsejeros almerienses. La Confederación Empresarial de Almería (Asempal), a la que están suscritas un centenar de empresas y asociaciones, y la Cámara de Comercio han decidido no acudir a ninguno de los actos oficiales convocados por la Junta de Andalucía, una decisión refrendada por sus órganos ejecutivos. Mantendrán esta actitud hasta que desde la presidencia de la Junta les respondan a una carta remitida la semana pasada en la que señalan sus prioridades de inversión para la zona.

Díaz, que tiene algo de indio apache para oler a distancia el humo, eligió esta provincia para su primera visita oficial. “Vengo a escucharos”, les dijo a los representantes de una decena de organizaciones agrarias. Entre ellos estaba Juan Colomina, gerente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexpahl), que agrupa a 60 empresas que suponen el 65% de la exportación. “No tenemos ningún derecho a exigir una cuota territorial. El hecho destacable no es que no haya un consejero en este Gobierno. Pero la estadística está ahí: en 31 años de autonomía ha habido cerca de 200 consejeros y solo cuatro de Almería y dos de ellos no nacidos aquí. Esto es ilustrativo de una relación lejana. Almería no está insertada en Andalucía”, señala.

Tanto Colomina como otros representantes empresariales y políticos saben de memoria lo que se tarda en cubrir las distancias en cualquier medio de transporte desde Almería a Madrid, Sevilla, Murcia o Bruselas. “Una barbaridad”, resumen, lo que agrava el “sentimiento” -una palabra que repiten mucho los que han hablado con este periódico- de aislamiento respecto al resto de la comunidad. “Estamos muy lejos y eso nos hace pensar que tenemos un problema grave, pero Andalucía también lo tiene”, señala el gerente de Coexphal.

Almería fue la única provincia donde no prosperó el referéndum del 28 de Febrero de 1980 por el que Andalucía accedió a su autogobierno, un hecho que conviene tener presente porque indica que su sentimiento identitario es distinto. Esta provincia siempre ha mirado más al levante, con el que ha estado mejor comunicada. Pero este dato no es más relevante que otros, como su particularidad productiva. Tiene la economía menos tradicional de toda Andalucía. Una agricultura intensiva bajo plástico moderna y puntera, nada que ver con la de la remolacha, el arroz, el cereal o el olivar, y que ha convertido en pequeños y medianos empresarios a miles de agricultores muy poco dependientes de las subvenciones públicas. En esta provincia no existe el PER, pero hay miles de inmigrantes de múltiples nacionalidades. Tampoco ha llegado la salpicadura del caso de los ERE y no es porque no haya habido empresas en crisis como en Cádiz, Sevilla y Jaén, provincias con mucho peso político en los diferentes Ejecutivos.

El otro pilar está en la piedra natural, aunque la comarca del Almanzora lleva más de 10 años esperando estrenar la llamada autovía del Mármol que evite el embotellamiento de camiones. Las energías renovables y un turismo también distinto, gracias al parque de Cabo de Gata, completan el retrato a vista de pájaro de la actividad económica.

“Vamos con mucho retraso con respecto a otras provincias. La autovía del Mármol es una tomadura de pelo. Es una demanda histórica y una necesidad. Nosotros queremos seguir contribuyendo al bienestar de Andalucía y nos lo están poniendo muy difícil. Aportamos más de lo que nos dan. Tenemos que competir con otros países y las comunicaciones son primordiales”, afirma el presidente de la Asociación de Empresarios del Mármol de Almería (AEMA), Antonio Martínez. Sobre la ausencia de un consejero señala: “Lo importante es que funcionen los que están. Nos encantaría que hubiera un almeriense, pero lo más importante no es de dónde es, sino el trabajo que realice. Sí es sospechoso que en Almería hay mucha gente válida y que no se haya contado con nadie. La sociedad se cansa de ver siempre a consejeros de los mismos sitios, de todos, menos de Almería”.

Dirigentes políticos de PSOE y PP que han hablado con este periódico y que prefieren no dar su nombre coinciden en que la Junta de Andalucía tiene que tener “extremadamente presente” estas circunstancias y no creer que el malestar se ciñe a que no haya un consejero de la zona. “Ese no es el problema, sino que nunca ha habido una estrategia de prioridades del Gobierno andaluz por Almería, como sí la hubo por Málaga o por Jaén”, afirma un socialista. “Ha habido muy poca sensibilidad con Almería por parte de la Junta. Con Fuensanta Coves y Martín Soler [exconsejeros] se lo tomaron en serio. El éxito electoral del PP coincide con que se produce un mayor desapego con la Junta y a que nosotros presentamos a Javier Arenas como candidato a la presidencia por esta provincia”, afirma un dirigente popular, que destaca que es la “primera vez” que se produce una reacción de esta intensidad. “Es el primer basta ya de Almería y si por parte del PSOE y la Junta hay una estrategia de realidades, a lo mejor hay terapia, pero si es solo de promesas esto va a ir más allá”, vaticina.

Javier Torres Vela, politólogo, socialista y expresidente del Parlamento andaluz, coincide con parte de este análisis. “El PSOE lleva gobernando 31 años y su identificación con el poder regional es absoluta. En la medida en que crece el descontento con la Junta es más difícil para el PSOE”.

El presidente de la Cámara de Comercio de Almería, Diego Martínez Cano, también esgrime como “ilógico” el dato de que en 31 años de Gobierno andaluz solo haya habido cuatro consejeros de esta provincia. “La presidenta promete un nuevo tiempo, pero esperamos que también para Almería. Que se nos tenga en cuenta. Estamos acostumbrados a no tener nada, pero queremos un compromiso político de que se terminen las infraestructuras”.

La posición de la Cámara de Comercio la comparte al 100%, la Confederación de Empresarios, cuyo presidente, José Cano, rehusó hablar con este periódico. Los órganos directivos de Asempal celebrarán la próxima semana una reunión en la que volverán a ratificar la posición de su ejecutivo de que “ha llegado el momento de defender que Almería reciba lo mismo que da”, según aseguró un portavoz de esta institución.

Las reivindicaciones de los empresarios almerienses no son muy tenidas en cuenta desde la sede sevillana de la patronal andaluza. Y desde el mundo financiero no se cree que la situación vaya a más. “Los almerienses son muy pragmáticos, aunque pueden tener la tentación de hacer una traslación catalana de peticiones de inversiones y ayudas”.

A la pregunta de si se podría plantear una Almería no andaluza, el representante de la Cámara de Comercio responde: “No. En ningún momento hemos pensado que no estemos en Andalucía, pero Sevilla tiene que acercarse más a Almería”. Desde Coexphal su presidente aboga por encontrar “cauces razonables” de entendimiento para lograr “el encaje de Almería en Andalucía, aunque a lo mejor se ve que no hay encaje posible”. Y antes de responder a la pregunta, ambos recuerdan que Almería “no votó a la autonomía”. “Hay un problema”, subrayan representantes sociales de una esquina que se rebela y en la que por suerte para los partidos no ha habido hasta la fecha nadie con credibilidad para poner cara a un proyecto político autóctono.

La Junta se muestra “atenta” y el PSOE “nada preocupado”

PSOE. Desde el PSOE se cree que el debate sobre el encaje de Almería en Andalucía está alentado por el Partido Popular y no cree que se pueda hablar de la existencia de un problema. El secretario general del PSOE de Almería, José Luis Sánchez Teruel, sostiene que el PP trata de sacar “tajada de un planteamiento equivocado” y asegura que la situación de Almería no es diferente de la de otras provincias. “Aquí hay una Ciudad de la Justicia cuando en otras provincias no existe y el sistema público sanitario es tan potente con el resto. Lo que hay detrás es la reivindicación lógica de obra pública. No he visto a los empresarios pedir que no haya una merma de partidas para la dependencia. ¿Será porque no tienen ahí intereses?”. Este dirigente, que “para nada está preocupado con este envite”, niega la debilidad crónica del PSOE de Almería, que arrastra desde hace años, y opina que su partido está en disposición de igualar o superar al PP en esta provincia. En las elecciones pasadas los populares obtuvieron siete escaños frente a cuatro del PSOE.

PP. Rosario Soto, diputada por Almería y senadora por la comunidad autónoma, destaca que “desde Sevilla no se entiende” a Almería. “Estamos en la otra punta y ha que vertebrar, no aislar”. En su opinión, históricamente la Junta “le ha dado la espalda” a su provincia donde hay un “sentimiento de agravio” muy acusado. Opina que “las luchas internas en el PSOE” afectan a Almería de manera negativa.

La Junta. El consejero de la Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, asegura que el Gobierno “pondrá todo el empeño en resolver” los problemas de Almería. “Estamos atentos al sentimiento, con razón o sin ella, de la calle. Hay que oír y tener sensibilidad”. Asegura que se han dado instrucciones a todas las delegaciones de la Junta en Almería para que “intensifiquen” el trabajo y resuelvan las dificultades

“Desde todos los ámbitos, es una provincia maltratada”

Alfredo Martínez Almécija (Almería, 1946) fue rector de la Universidad de Almería durante una década años (1997-2007), coincidiendo con el despegue de esta institución que comenzó a caminar en 1993.

Pregunta. ¿Cree que Almería es una provincia maltratada o minusvalorada en el resto de Andalucía?
Respuesta. Sí, desde todos los ámbitos, incluso dentro de la agricultura, teniendo en cuenta que es la provincia que más produce y exporta.

P. ¿Las carencias en infraestructuras son lo que más molestan en la provincia?
R. Salta a la vista. Solo hay que ver el estado en el que se encuentran las obras que dependen de la Junta. En general, creo que desde cualquier perspectiva, Almería siempre ha estado minusvalorada por parte de la Administración autonómica. Aquí las comunicaciones han llegado tarde y mal, siempre. Almería ha avanzado por esfuerzo propio.

P. Algunos empresarios defienden que se reduzcan los impuestos en Almería dado que, al igual que ocurre en las islas, es más difícil llegar.
R. Hay cuestiones, como los vuelos, que sí deberían estar subvencionados. El de Madrid, por ejemplo.

P. Ha dicho que Almería se maltrata desde todos los ámbitos, lo que incluye al universitario. Fue diez años rector. ¿Puede poner algún ejemplo?
R. La oferta académica no ha sido la misma aquí que en otras provincias. Actualmente, tenemos el ejemplo de Medicina que parece que será Jaén quien la consiga. Granada ha conseguido muchos millones para su Parque Tecnológico de la Salud y Universidad. Siempre ha costado más trabajar aquí por algo.

P. Almería no aprobó el acceso al autogobierno andaluz en el referéndum del 28 de febrero. ¿Cree que la desventaja con el resto de provincias se debe a esa circunstancia?
R. No lo enfoco a eso. Creo que, simplemente es una cuestión de votos. Es lo que miran los políticos. El número de diputados es menor aquí que en otras provincias y tenemos menos peso político en ese sentido.

P. Pero eso seguirá siendo así.
R. Sí. Es lo único por lo que me explico la situación. No debe ser por el peso económico porque, en esa línea, el consejero de Agricultura debería ser de Almería.

P. Ya hubo uno, Martín Soler. Además de él, otros consejeros han nacido en Almería. ¿Fue diferente entonces?
R. Los consejeros almerienses, hasta ahora, tampoco hicieron tanto por defender los intereses de esta provincia.

P. ¿Y no perjudica más aún que ningún consejero sea almeriense?
R. No me siendo más perjudicado que otras veces porque no haya un consejero almeriense. Me siento perjudicado porque los que han sido nombrados por la Junta no se preocupen de esta tierra.

¿Qué cuesta la quimioterapia?

María Jesús García

Usuaria del Hospital Torrecárdenas

Nota de la Redacción: La autora de este artículo ha quedado plenamente identificada ante La Opinión de Almería.

Aprovecho la amabilidad que me brinda su periódico para expresar mi indignación ante la medida anunciada por el Gobierno de España de obligar a los pacientes crónicos a pagar parte de la medicación que se les suministra en los hospitales públicos. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, justifica esta decisión en la necesidad de reducir el déficit público, olvidando que la enfermedad es un asunto perentorio, que no admite espera. Durante un tiempo se puede reducir el gasto corriente o las prebendas a determinados estamentos, pero la persona que, por ejemplo, no pueda pagar su tratamiento de quimioterapia, dentro de unos meses, lo más probable, es que no esté aquí.

Quimioterapia / Foto: Wikipedia
Desconozco el coste de una sesión de quimioterapia, como el de una radiografía o de un simple análisis de sangre, pero admito que la medida del Gobierno de Rajoy me ha hecho reflexionar sobre la suerte que hemos tenido hasta ahora de no tener que reparar en estos asuntos. Uno se ponía enfermo y no pensaba en el dinero, sino en el dolor, el malestar, la depresión de ver disminuida tu autonomía personal y, sobre todo, en el miedo a la muerte, la inmensa tristeza de tener que organizar tu vida ante la posibilidad de que en un corto o medio espacio de tiempo ya nada importe.

Ante este panorama me duele también la postura del Colegio de Médicos de Almería, abogando por la construcción de una nueva infraestructura sanitaria, el hospital materno-infantil, a sabiendas de que ello repercutirá gravemente en el presupuesto sanitario de Andalucía. A la vista de los planteamientos del Gobierno de Rajoy, no me extraña que dicha petición se haya visto oportunamente respaldada por los responsables locales del Partido Popular en la provincia. El órgano colegial debería haber reflexionado antes de realizar dichas declaraciones en este momento tan sensible para muchos enfermos; si no por ellos, al menos por sus colegiados y el personal sanitario en general, que trabajan días completos para pagar lo que llaman “jornadas marianas”, es decir, el aumento de su horario laboral de 35 a 37,5 horas a la semana.

Es posible que en Almería la sanidad pública tenga algunas carencias –personalmente las desconozco- y lo mismo que un padre vela por sus hijos, los usuarios debemos estar atentos para que no se nos tuerza, que cada día esté más fuerte y que crezca en solidaridad, aunque para conseguirlo tengamos que poner el dedo sobre aquello que no funciona correctamente. En mi caso he de decir que me citaron para una resonancia magnética un sábado por la mañana; que en varias ocasiones he sido atendida por mi cirujano, Miguel Lorenzo, en domingo, incluso en sus días de libranza, y que tanto el personal de quirófano como el del Cirugía Ambulatoria, en todas las ocasiones que he acudido, se ha portado con exquisita profesionalidad, desde los auxiliares hasta los anestesistas. Creo que se han unido dos factores importantes en el Hospital Torrecárdenas, la excelencia de sus profesionales y la buena gestión de los recursos públicos -humanos y materiales-, que está llevando a cabo su gerente, Francisca Antón, a quien felicito, pues dudo mucho que tanta eficacia pueda darse en otros centros públicos.

Por suerte en Andalucía contamos con un Gobierno de izquierdas cuya presidenta ya ha anunciado que ningún enfermo pagará su medicación hospitalaria, lo que supondrá un nuevo giro al grifo de la financiación, pues ese dinero que dejará de llegar del Gobierno central habrá que detraerlo de algún sitio. Por favor, no sigan menguando el presupuesto de sanidad, no aprieten más las tuercas a la Junta de Andalucía, no hagan política con estos asuntos, no asusten a los enfermos.

Hospital materno-infantil sí, pero sin hipocresía

José Luis Sánchez Teruel
Secretario General del PSOE de Almería

Vuelvo a llamar la atención a los lectores de esta columna sobre esa cualidad que están demostrando los dirigentes del Partido Popular para fingir acciones y sentimientos que realmente no se corresponden con lo que piensan o hacen. Esto, que en definitiva se llama hipocresía, ha rozado durante estos días el esperpento político en un asunto como el del Hospital Materno Infantil, en el que todos estamos de acuerdo pero que, en las circunstancias actuales de asfixia financiera del Gobierno de Rajoy, no se puede reivindicar a golpes de pecho.

El Partido Popular, con su secretario general regional a la cabeza,
José Luis Sanz, ante las obras del materno-infantil

Vaya por delante que se trata de un compromiso del PSOE que vamos a cumplir en la medida de las posibilidades económicas actuales. También es cierto que nos podrían ayudar desde el Partido Popular defendiendo frente a Rajoy un reparto justo del déficit público, preservando una financiación equitativa para Andalucía o exigiendo los 214 millones para la dependencia que se nos niegan.

Las cifras, que son claras y objetivas, también nos pueden dar una idea de lo que está ocurriendo con el reparto injusto al que somete el Gobierno de Rajoy. Nuestra comunidad recibe del Estado unos 125 euros por andaluz mientras que hay otras regiones, como Extremadura, que ingresan más de 200 euros por el mismo concepto. Eso supone, y esto deben saberlo también todos los almerienses, que Andalucía recibe cada año 1000 millones de euros menos de lo que nos pertenece. Estas inversiones que nos niegan se traducirían en infraestructuras indispensables para la vertebración económica y territorial de la comunidad y para la generación de decenas de miles de puestos de trabajo en obra pública.

En esta coyuntura de menos recursos no queda otra salida que priorizar, que atender lo indispensable. Así, el Gobierno andaluz, con su presidenta Susana Díaz al frente, ha decidido que lo primero son las personas y las políticas más necesarias para ellas: educación, sanidad y servicios sociales. Por eso, se ha considerado prioritario, por citar algunos ejemplos, llevar a cabo 66 actuaciones en colegios de Almería por valor de 26 millones de euros, pagar las medicinas a los enfermos de cáncer, a los que el Gobierno de Rajoy les quiere cobrar una parte de sus tratamientos, o mantener la dependencia para no dejar desatendidas a muchas personas.

Esta es la realidad a la que nos enfrentamos, de ahí que no pueda entender esa demagogia tan ruin que vienen utilizando en los dirigentes populares de la provincia, incapaces de levantar la voz para defender a Almería y de pelear en Madrid por aquello que es justo. No aspiramos a que nos den más que a nadie, pero tampoco menos. Esta es la cuestión.

En nombre propio: Primarias en el PSOE de la capital

Juan Carlos Pérez Navas
Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

Muchas veces da la impresión de que el PSOE de Almería no aprende de sus errores. La elección de los cuatro últimos candidatos a la alcaldía de la capital –a saber, Santiago Martínez Cabrejas, Martín Soler, José Antonio Amate y Juan Carlos Usero- produjo, cada una de ellas, una fractura en la agrupación local. Por no hacer las cosas bien. Esta vez parecía que iba a ir mejor. Pero va a ser que tampoco. El secretario general provincial, José Luis Sánchez Teruel, ya ha señalado su candidato: Juan Carlos Pérez Navas. Su correligionario local, Fernando Martínez, por su parte, garantiza “total imparcialidad”. Dentro del PSOE, no todo el mundo apoya el sistema de primarias. Tiene sus ventajas y tiene sus inconvenientes. Pero, si se acepta celebrarlas, hay que ser escrupulosos con el proceso. Una situación tan penosa como la acaecida en las no-primarias de Susana Díaz como candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía no se debe volver a repetir.

El cine y Almería forman una simbiosis que está de moda. “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, de David Trueba, es un homenaje a esta tierra que tanto dio y da al cine. Y “Caníbal”, de Manuel Martínez Cuenca, es un homenaje a los tantos cineastas que dio y da esta tierra. La nominación de “15 años y un día”, de Gracia Querejeta, como candidata española al Oscar a la mejor película extranjera no supone un fracaso del ejidense. Todo lo contrario. La película interpretada por Antonio de la Torre y Olimpia Melinte ha deslumbrado tanto en Toronto como en San Sebastián. Ansiosos estamos ya de verla en nuestros cines.

Y en la hora de nuestra muerte, amén

José Fernández
Periodista

Se las dan de progres, de rupturistas y de novedosos, pero son más rancios y más previsibles que una reposición de “Verano Azul”. Me refiero, naturalmente, a esa célula de pensadores y estadistas que se reúne en torno a la figura-modelo de doña Susana Díaz en el Consejo de Gobierno andaluz.

La Junta de Andalucía quiere 'vigilar'
los movimientos bancarios de los
mayores
Como ya no quedan esferas de la vida en donde la Junta de Andalucía no haya nidificado su mensaje de registro y supervisión, ahora pretende ir más allá (casi “al más allá”) y extender su control hasta nuestro último aliento. La nueva ocurrencia de la Junta de Andalucía, formulada como proyecto de Ley, es impedir que los andaluces que vayan a morir “previsiblemente” en el plazo de un año dispongan libremente de su dinero.

La explicación de este ramalazo castrista estaría en evitar los fraudes. Es decir, que la misma administración que ha sido incapaz de detectar el saqueo que se gestaba dentro de sus propios despachos (los ERE, Invercaria, Mercasevilla…) quiere vigilar lo que sucede en la puerta de los tanatorios.

No me digan que no son unos cachondos. Y es que tiene mucha gracia que la misma administración que tan descuidada ha sido a la hora de marisquear el fraude entre sus sindicatos cómplices quiera venir ahora a revolotear sobre los moribundos para evitar que ni vivos ni muertos puedan escaparse de sus necesidades recaudatorias.

Pero lo mejor de todo es que Susana Díaz, que es presidenta de Andalucía gracias a la vieja fórmula romana de la herencia, quiera venir ahora a sacar tajada de las transmisiones familiares que puedan hacerse antes de los fallecimientos y que siga manteniendo en Andalucía figuras impositivas que han desaparecido en otras comunidades.

¿Qué impuesto de sucesión pagó doña Susana por recibir el cargo de Presidenta? A este paso y dado el estado canino de las arcas andaluzas, la presidenta Díaz acabará creando la figura del “puntillero fiscal” para acelerar plazos y hacer caja. Pero de madera.

Guerra se reencuentra con los guerristas de Almería

Simón Ruiz
Periodista / La Voz de Almería

Alfonso Guerra González (Sevilla, 1940) llegó puntual el pasado jueves a la cita en la sede del Centro Andaluz de la Fotografía en Almería. Allí le esperaba un grupo de militantes del PSOE, de esos que nunca reniegan de su pasado como adeptos a lo que en tiempos fue una verdadera corriente interna en las filas socialistas: el guerrismo. Entre esos militantes se encontraba Eloy Jesús López Miralles, exparlamentario en Madrid, portando carteles electorales del año 82 con las candidaturas socialistas de Almería. Guerra los miró con detenimiento. ‘Por el cambio’ figuraba con gran tipografía en uno de ellos.

Nono Amate, Fernando Martínez, Fernández Capel y Alfonso Guerra

Guerra vino a Almería a inaugurar una exposición de fotografías de Luis Ramón Marín organizada por la fundación que preside, la Pablo Iglesias, y acabado el acto se le preguntó por el tiempo transcurrido desde esa histórica victoria socialista en 1982. “Almería – dijo a La Voz – ha cambiado, como todo en España, muchísimo. Ahora estamos en un proceso de vuelta atrás, pero el proceso de cambio que hubo entre 1982 y 1992 fue importantísimo”.

Algunos de los militantes que colgaron los carteles del ‘cambio’ en Almería fueron también los mismos que hicieron campaña por el ‘sí’ autonómico en esta provincia. Y fueron los mismos que estaban junto al exvicepresidente del Gobierno el pasado jueves, como Nono Amate, Fernando Martínez, Jesús Fernández Capel, Celso Ortiz, Emilio Martínez, Pedro Lozano y José María Ortega.

Fue difícil conseguir la autonomía, pero Guerra González se queda con la parte positiva. “Ha hecho posible avanzar en muchos aspectos a provincias como Almería”, opina, mientras destaca que también el proceso autonómico ha dejado “excesos como los de Cataluña”.

Durante la larga hora que Alfonso Guerra permaneció en la sede del CAF, su sombra fue un viejo conocido. El fotoperiodista Pablo Juliá, desde cuya cámara se disparó la famosa ‘foto de la tortilla’, habló de un hombre comprometido, de una amistad forjada ya en tiempos del franquismo. Ambos rememoraron aquella foto en la que aparecían en una jornada de campo en Sevilla. La contemplaron desde una tablet Samsung. En blanco y negro.

Como si el tiempo no hubiera pasado. Pero ha llovido mucho desde entonces. Cuarenta años. Casi nada. Entonces, cuando se plantaron las raíces del socialismo de Felipe González y Guerra, o no habían nacido o eran muy pequeños militantes socialistas como Luis Díaz, Rául Enríquez, Juan Carlos Pérez Navas -¿candidato a la alcaldía de la capital?- o Carmen Cazorla.

Ellos también quisieron estar esa noche con uno de los hombres del ‘cambio’. El guerrismo sigue dando que hablar. Y que escribir.

La Junta nos debe un hospital

Luis Rogelio Rodríguez-Comendador
Alcalde de Almería

En más de una ocasión he dicho que la Junta de Andalucía debería hablar menos y hacer más cosas. Por desgracia, ni las mejores palabras ni las intenciones más hermosas suponen para los ciudadanos mejores servicios y más eficaces atenciones. Y esto es algo que se sabe muy bien en Almería. Son muchas, demasiadas ya, las actuaciones comprometidas por la Junta de Andalucía para Almería que los almerienses han esperado el pasado, siguen esperando a día de hoy y continuarán esperando el día de mañana. Baste recordar este dato: la lista de obras urgentes que la Junta tenía pendientes en Almería que me solicitó la presidenta Susana Díaz hace unos días es exactamente la misma que entregué al presidente Griñán hace cuatro años. 

Es bien sabido que son muchos los temas que la Junta tiene pendientes en nuestra capital, pero si me centro hoy en el anunciado y olvidado hospital materno infantil es porque el grupo parlamentario del Partido Popular va a elevar al Parlamento andaluz una proposición no de ley en la que por enésima vez reclamaremos a la Junta que ejecute de una vez su compromiso y que incluya una partida presupuestaría específica a tal fin para el ejercicio 2014. Este, como tantos otros proyectos olvidados o paralizados (ahí están la Plaza Vieja o la autovía del Almanzora) son muestra del escaso interés y permanente desdén con el que desde Sevilla se han abordado los problemas infraestructurales de la provincia de Almería. 

Y de este modo, también nos sumamos a la petición del presidente del Colegio de Médicos de Almería, Francisco Martínez, quien ha pedido a los grupos políticos con representación un pacto por esta infraestructura, al considerarla imprescindible para la atención sanitaria de los almerienses. Es decir, que no estamos ante una cuestión partidista o de carácter electoral: estamos ante una realidad que preocupa enormemente a todos los sectores almerienses. 

Por eso es bueno que la Junta tome cartas en el asunto y que no se conforme con la tibieza y las excusas que presentan sus compañeros socialistas de Almería. Es hora de respuestas, de inversiones, de obras y de plazos cumplidos. De palabras y promesas ya estamos hartos. 

El Parque de las Familias

Laura Rodríguez-Carretero
Portavoz de UPyD en Almería

Tras el fiasco del "Mesón Gitano", actualmente paralizado mientras se determina si hubo o no irregularidades en el proceso de licitación y adjudicación, el Parque de las Familias coge el relevo como nuevo proyecto estrella del Ayuntamiento. Anunciado por el alcalde como "el mayor espacio libre dedicado principalmente a la infancia de Andalucía”, supuestamente contribuirá a moldear otra Almería y a cambiar la imagen de la ciudad.

Este proyecto, la actuación de mayor envergadura de la actual Corporación, con un presupuesto de más de 11 millones de euros y una extensión de 95.045 metros cuadrados, supondrá la creación de un enorme espacio verde y un parque de ocio. Poco más se sabe ya que el proyecto no está disponible al público al tratarse de un convenio urbanístico entre el Ayuntamiento y la empresa Tejera. El resultado es que la ciudadanía desconoce cuál será el destino de la mayor inversión del Ayuntamiento en esta legislatura.

UPyD denuncia que se trata de otra evidencia de la falta de transparencia con que se ejecutan obras millonarias que pagan todos los almerienses. Del mismo modo criticamos que, mientras se distrae a la opinión pública con otra obra faraónica, se acumulan los proyectos olvidados de Almería.

La construcción del Centro de Salud 18 de julio, la segunda fase de la rehabilitación de la Casa Consistorial y la Plaza Vieja, la mejora de la Plaza Carabineros o de la plazoleta del Zapillo son algunos ejemplos en los que la falta de voluntad tanto de la administración local como de la Junta de Andalucía impiden la recuperación de enclaves fundamentales de la ciudad.

La focalización de la política urbanística en un par de proyectos como golpes de efecto ante los ciudadanos demuestra una falta de capacidad de gestión y de un proyecto claro de ciudad, pero también un incumplimiento de compromisos adquiridos por el actual equipo de gobierno cuando accedió al Ayuntamiento.

Un impuesto a la enfermedad

José Luis Sánchez Teruel
Secretario General del PSOE de Almería

Empiezo el artículo de esta semana con una buena noticia, dentro de tanta mala ofrecida por el PP día sí y día también, si vive en Almería. La Junta de Andalucía se va a negar a ser cómplice del copago en los fármacos hospitalarios impuesto por el Gobierno de Rajoy y ya ha anunciado que no aplicará este repago porque significa, directamente, un ataque a los más vulnerables y a la equidad del sistema sanitario.

Ana Mato / Canarias Semanal
Las cosas se ponen más difíciles en el resto del país, sobre todo en aquellas comunidades gobernadas por la derecha de este país que lejos de dar la cara por sus ciudadanos, bailan el agua a sus jefes en el Gobierno. No les importa nada, ni tan siquiera acabar con la salud de la gente. Se puede afirmar clara y rotundamente, a pesar de que personalmente haya llegado a dudar de si realmente se puede ser tan insensible, cuando deciden ponerle un impuesto a la enfermedad –otro más para muchos- que podría tener un efecto disuasorio de cara a tomar sus tratamientos sobre pacientes con patologías graves.

La medida del Gobierno del PP afecta directamente a 90.000 personas en Andalucía, de las que más de 3.000 residen en Almería, y, como todo lo que Rajoy y sus ministros decide, ha sido impuesta para que se aplique a partir del 1 de octubre sin informar previamente a las Comunidades Autónomas ni tener en cuenta su cualificada opinión.

El copago en estos casos –de pacientes que recogen sus medicamentos en la farmacia de hospitales por enfermedades como el cáncer, la hepatitis y otras dolencias graves y crónicas-, para colmo, se traduciría en un ahorro mínimo e injustificable frente al elevado coste social que podría tener tanto en la calidad de vida de los pacientes que dejaran de usar sus fármacos por falta de dinero como en el control de la sanidad pública sobre enfermedades graves y, en algunos casos, infecciosas.

Los socialistas tenemos muchas razones para oponernos, como hemos hecho, a que estos enfermos, que bastante tienen con lo que tienen, tengan que pagar por lo que hasta ahora no pagaban. Pero la principal es bien sencilla de entender y de compartir: Andalucía, con Susana Díaz como su presidenta a la cabeza, tiene la obligación -tanto moral como encomendada por quienes respaldaron el proyecto socialista en las urnas- de defender a los más vulnerables.

Este ataque es, sin duda, atroz pero no el único en materia sanitaria que los andaluces, que los almerienses y que el resto de españoles estamos sufriendo. Basta ir a la farmacia con un pensionista para ver lo que supone el nuevo gasto en medicamentos que le impuso el PP sin tener en cuenta sus escasos recursos que, además, son los que a menudo están sustentando a otros miembros de sus familias parados o basta, también, para tener claro cómo se las gastan, con echar un vistazo al botiquín y repasar la lista de fármacos que decidieron dejar de financiar.

Y mientras tanto, los grandes laboratorios se siguen enriqueciendo. Lejos de colaborar en el reparto de sacrificios, el PP los protege y evita, a toda costa, que ganen menos dinero recurriendo medidas como la subasta de medicamentos que permitiría a Andalucía seguir reduciendo la factura que paga el sistema público de salud –es decir, todos y todas nosotros- por ese concepto. Pero claro, para sus amigos y para hacer negocios, resulta que en el PP sí que tienen sensibilidad.