Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Unicaja y los sindicatos siguen sin acercar posturas

Emilio Ruiz

Unicaja es una de las empresas generadoras de empleo más importantes de Andalucía. En la actualidad, en torno a 4.500 trabajadores dependen económicamente de la entidad. La fusión o absorción de Ceiss, el banco formado por las cajas castellano-leonesas Caja España y Caja Duero, es la excusa perfecta para hacer una reestructuración total de plantillas. Ceiss ya la ha hecho, desprendiéndose de alrededor de 1.000 empleados. Unicaja anda ello, con cierta lentitud tal vez porque estaba a la espera de ver si definitivamente se materializaba la fusión. Y ya está claro: la integración de Ceiss en Unicaja, en principio como filial, es un viaje sin retorno. El 10 de enero será el día del fin de trayecto.

Una oficina de Unicaja
La pretensión de la entidad que preside Braulio Medel es ver reducidos sus gastos salariales en 51 millones de euros y su plantilla en 900 puestos. Si bien es cierto que ese proceso pretende realizarlo de forma no traumática, también es verdad que en cada una de las mesas de negociación aparece el recuerdo de que si es preciso echar mano de la reforma laboral, para eso está.

En Unicaja hay alrededor de 350 trabajadores entre 57 y 64 años que se acogerían con agrado a la prejubilación si se les ofrecieran unas condiciones similares a las ofrecidas por la propia entidad en otras ocasiones o a las que se están ofreciendo a otros trabajadores del sector, incluidos los trabajadores de entidades que han sido rescatadas por el Frob. Por ahora, el ofrecimiento está en una escala del 58-63 % del salario bruto anual. Los sindicatos proponen que los trabajadores que se acojan perciban entre un 75% y un 81% del salario neto, según edad

A los trabajadores que continúen en la entidad la propuesta empresarial pasa por una reducción de salarios de en torno al 5 %, además de una suspensión temporal de la aportación al plan de pensiones. Independientemente de esto, Unicaja quiere también variar las cláusulas de movilidad geográfica. Su pretensión es que en un plazo corto de tiempo un importante número de trabajadores de la entidad andaluza pasen a prestar servicios en Ceiss y viceversa.

La propuesta de los sindicatos difiere sustancialmente de las pretensiones de la entidad. Las cuatro organizaciones sindicales con implantación en la caja, CCOO, UGT, Secar y Csica, esta vez han unificado sus posturas. Su plan pasa por aceptar una rebaja salarial del 3 % de carácter reversible y reembolsable a los dos años y una reducción temporal por dos años al plan de pensiones. Los trabajadores consideran que es una oferta más que ventajosa para una entidad que está en beneficios y que no ha necesitado ni un solo euro de ayudas públicas.

En cuanto a bajas incentivadas, los sindicatos proponen indemnizaciones de 45 días por año de trabajo hasta un máximo de 42 mensualidades, además de una prima adicional de 5.000 euros por cada tres años trabajados en la entidad. La propuesta de Unicaja es de 30 días por año trabajado y un máximo de 24 mensualidades.