Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz


Andrés Caparrós y Andrés Caparrós Jr. la lían en Telecinco

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra

Ayer, Día del Padre, María Teresa Campos, conductora del programa ¡Qué tiempo tan feliz!, de Telecinco, contó con la familia Caparrós (Andrés Caparrós, Alonso Caparrós y Andrés Caparrós Jr.). El garruchero y el menor de sus vástagos le tenían preparada una coartada a la presentadora malagueña que a punto estuvo de destrozar de los nervios a la misma María Teresa y a buena parte de la audiencia. Nada más dar entrada en el programa al padre y al hijo del mismo nombre, este último se dirigió a la audiencia y a la propia Campos diciendo que sentía mucho haber sido engañanado al programa, que a él se le había llamado para que acudiera a solidarizarse con su padre por el contencioso que que mantiene con la Junta de Andalucía.

Y es que la Junta de Andalucía ha impuesto al presentador garruchero una multa de 200.000 euros por negarse a cerrar dos emisoras de radio que emiten sin licencia desde su municipio natal de Garrucha y desde la propia capital, respectivamente, ambas con el nombre de "La Marinera".

"Llevo cinco años sin salir en televisión para hablar de los problemas familiares, y considero que he venido aquí completamente engañado". La tensión en el programa era máxima. Todo el mundo se temía lo peor, incluso que el programa se fuera al traste por la actitud del muchacho respondón y soberbio. María Teresa Campos no llegaba a poder articular palabra. Andrés Caparrós padre no dejaba de mirar con cara de incredulidad a su hijo, como diciéndole con la vista: ¿Y cómo tú a mí me haces esto?

Fue entonces cuando Andrés Caparrós senior se levantó de su asiento y se marchó del programa, dejando vacía la silla que ocupaba junto a su hijo, que seguía mostrando cara de estupefación por el presunto engaño al que había sido sometido. El estudio entero enmudeció. La audiencia se intrigaba. Los contertulios se restregaban los ojos por lo que estaban viendo y no querían ver. "A ti se te avisó hace dos días diciéndote de qué iba este programa, no sé a qué viene ahora tu actitud", le reprochó al junior uno de los copresentadores. "A mí no se me ha avisado hace dos días, a mí se me ha avisado hace una semana, y solamente era para apoyar a mi padre en su contencioso con la Junta".

Tanto los contertulios como los televidentes ya temían lo peor: la espantada del hijo, decepcionado tanto con la dirección del programa como con su padre. La Campos, como es habitual en estos casos, recurrió al corte publicitario para ver si en el entremedio se arreglaba el desaguisado.

Tras la publicidad, Andrés Caparrós volvió al plató entonando una de sus canciones y con un ramo de flores que ofreció a María Teresa Campos. La audiencia y los contertulios respiraron aliviados. Andrés Caparrós Jr. manifestaría que llevaba varios días incómodo por tener que hacerle semejante faena a quien consideraba una de sus presentadoras más admiradas y queridas. A partir de entonces todo fue armonía y buen rollito. Los Caparrós, como siempre, dando la talla y facilitando a la presentadora su trabajo. Al final, incluso, Alonso se arrancó con una cancioncilla.

Estos Caparrós... es que donde van la lían. Son puro espectáculo. De lo que nada se habló es de la dichosa multa de la Junta de Andalucía. De esto, lo que había que decir, ya lo dijo Andrés Caparrós en un artículo de opinión.